Cronicas de viaje : Suiza

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Cronicas de viaje :  Suiza

SUIZA, área de Berna.

El más bizarro bus espacial que haya visto me lleva desde Barcelona a Suiza en un viaje nocturno.

La gente duerme sobre las mesas. Parecemos transportados por una nave interplanetaria con efecto alucinógeno, aquel producido por el sueño que no puede “dormirse” estando en un espacio incómodo.

El amancer me muestra increíbles paisajes de montaña y verde del sur de Francia.

Al llegar me recibe la “mujer de las aguas” y me lleva al paraíso de la montaña.

El río aquí es de una pureza alucinante.

La gente baja por la corriente en botes como si se tratara de una carretera de balsas. No es raro ver a alguien semidesnudo pasar flotando por el medio del río camino a Berna.

El bosque de los alrededores es muy amable y silencioso. Nada de insectos, venenos o espinas.

Pareciera que los humanos y los animales de crianza han alterado la naturaleza.

Las vacas que se ven en las montañas son hiper-musculosas y con una “actividad mental” especial (la misma que pude observar en las “juguetonas” vacas de Francia). No me cabe duda el condicionamiento de razas para su uso en la producción de lácteos y carnes.

La industria ganadera es fuerte en Suiza. Los quesos y carnes son un delicatessen de exportación y parte fundamental de la dieta de este grupo humano que enfrenta gran parte del año el gris del cielo y la blanca nieve. Son apenas dos meses en que el calor se aprecia notablemente. Las frutas de esta temporada de primavera-verano son los berries, las manzanas y los damascos.

La riqueza de agua en Suiza es tal que en las ciudades hay fuentes con agua fluyendo permanentemente en cada esquina. Un campesino afectado por la sequía en las zonas de India, África o de la no tan lejana provincia de Petorca en Chile, gritaría de horror al ver tal despilfarro, sin embargo, aquí hay abundancia y no solo de agua, Berna está repleta de tiendas exclusivas donde en conocimiento del público se cobra más caro por productos que no lo valen pero pareciera ser un deporte de “clase” gastar dinero en símbolos de lujo.

La ciudad luce objetos de arte públicos que dejan mucho que pensar. Me pregunto: “¿Qué hay detrás de la bandera con este oso negro que gruñendo enseña su lengua filuda y su pene de rojo intenso?”.

El franco ha sido una moneda estable en relación al euro y al dólar, lo que le da a Suiza cierto

carácter ajeno a la crisis, sin embargo, no lo está. Es afectada por la inmigración y la disminución de movimiento económico en Europa. Además, en este último tiempo las condiciones del secreto bancario han cambiado, este lugar ya no será un refugio para las cuentas fraudulentas de grandes empresarios.

La crisis también se puede apreciar en la disminución de las investigaciones científicas de índole natural. Las industria farmaceútica es fuerte y compite con los centros que han optado por otras terapias. La situación del Higienismo en Suiza es la misma que en España (y la de esta revista), su financiamiento depende de los lectores y pacientes. Los bancos europeos ya no invierten en prevención y salud.

En Berna Christa Zaugg y su taller de danza “the five rhythms” me activa y enseña nuevas dimensiones del cuerpo y dinámicas grupales.

Al día siguiente nosotras con la “chef italiana” salimos a dar una vuelta a la montaña.

Yo voy en ayunas y la caminata de siete horas me fortalece el espíritu. En el camino las fresas silvestres endulzan nuestro viaje. Más allá paramos a bañarnos en la gélida cáscada, yo tomo unas frutas (de muy buena calidad y apetitosas) a los pies de un riachuelo.

Tras la estimulante caminata llegamos con éxito a un lago de una belleza tan imponente que no sé si es espejismo o un holograma. Me da la sensación de estar frente a la bañera de un dinosaurio (ja).

Los dominantes cisnes nos esperan en el agua, para recordarnos que tenemos que pedir permiso algunas veces. No falta mucho para que, como humanidad, nos preguntemos: ¿quién es el dueño de los recursos ahora?

La “mujer de las aguas” me lleva de paseo.

Yo veo en sus ojos un indómito cauce.

La estupidez no está permitida en su presencia, tanto su mirada como la mia acarician la oscuridad y es desde aquí que vemos claro. Yo veo su claridad en la niña que la habita.

Ella ya no tiene miedo, pero si respeto de quienes lo inculcan. No sé cuánto de ese respeto es también su armadura….

Salimos en kayak por un río tranquilo en compañía de una familia completa. Todos tienen buen estado físico como para hacer el recorrido con entereza, como otras personas que he visto aquí que incluso teniendo 60-80 años de edad practican jogging, trekking y ciclismo en la naturaleza con gran vitalidad.

En el kayak perdemos la conciencia del tiempo descubriendo el acuático paraje. Cinco horas de trayecto pasan volando viendo los gansos y sus crías, el diálogo de la brisa con los árboles, la gente despreocupada de la forma, como lo es, en general aquí.

Suiza me dice: “Estás a salvo, acá es seguro y hermoso, somos transparentes y tenemos suficientes leyes como para que no surjan ni inconvenientes ni oportunidades espontáneas.”

Catherine Ariana. Agosto 2013.